Una
cabalgata en el tiempo
hacia el Valle Perdido....
La hospitalidad andina y el paseo a caballos son lo mejor!!!
De 3 a 5 días en el ambiente rústico de
El Granate.
Había una vez....
Ensillamos nuestros caballos, empacamos el equipo y la comida en una
mula de carga y seguimos el angosto, húmedo y florido camino de
vegetación de bosque nublado. Mas adelante encontraremos un hermoso
bosque de bambú, bromélias y coloridos líquenes y
musgos. De vez en cuando los caballos cruzarán caminos llenos
de lodo y piedras, para llegar al trayecto final del bosque y encontrarnos
con la maravillosa vista de los paisajes del Páramo y las verdes
tierras altas de los Andes venezolanos.
Podremos ver el aliento de los caballos condensándose en el
aire frío y algunas ruinas al lado de un pequeño riachuelo
nos indicarán que el lugar alguna vez fue habitado... quizás
algunos siglos atrás. Hojas aterciopeladas y bellas flores amarillas
nos indicarán el camino hacia un espectacular jardín de rocas
antiguas, para finalmente llegar al escondido y olvidado Valle de
El Granate.
En este agradable clima de montaña y con envidiables condiciones
climáticas aparecerá ante nuestros ojos una impresionante
vista de paisajes vírgenes, algunas verdes colinas a la derecha
y un impresionante valle que nos dará a entender la antigua existencia
de un transparente río. Algunos frailejones y arbustos rojo fuego
cantarán la canción de la soledad al compás del viento.
A la distancia podremos apreciar también algunas lejanas vistas
de los llanos... casi siempre después de un día de lluvia.
Este es realmente un camino poco frecuentado. Cabalgar colina abajo no
significa que será la parte fácil del recorrido. Cruzaremos
algunas áreas con algunos precipicios a los lados y justo al frente
podremos apreciar muchas cascadas sobre negras paredes de roca. De repente,
allí en la mitad de la nada, una antigua casa de campo, de tejas
rojas, rodeada de verde pasto y construida aproximadamente unos 200 años
atrás, será nuestro refugio. Saludando con su viejo sombrero
negro sobre su cabeza, el granjero fabricante de queso ahumado, y sin esperar
nuestra súbita llegada, nos dará la bienvenida. Siempre esta
contento de recibir visitantes que ahuyenten su soledad. Tan pronto como
llegamos a las grandes rocas que rodean la casa, podremos ver algunas vacas
y sus becerros saltando nerviosos alrededor de sus patas. El humo saliendo
de la chimenea del techo de la casa hará sentir paz en nuestros
corazones y el área de la cocina ennegrecida por mas de 2 siglos
de hollín del ahumado de queso, nos hará recordar los
típicos fogones donde se cocinaba en la época de la colonia.
Abajo, al lado de una pequeña puerta, que parece construida
para enanitos, hay muchas herraduras colgadas en un grueso gancho. Adentro
y en el medio de la oscuridad podremos distinguir la luz del fogón.
Una infusión de hierbas ha sido preparada para que la degustemos
al lado del calor del fuego. Nuestras entrañas comenzarán
a calentarse poco a poco y al mismo tiempo nuestros ojos se acostumbraran
al denso humo que enrarece el aire. Las mulas y los caballos ya han sido
desempacados y las historias y los cuentos del fabricante de queso nos
harán pasar un rato agradable, mientras esperamos el momento para
cenar. Antes de ir a dormir al lado de la chimenea, el ron o el miche
( licor típico de la zona ) y algunas otras historias de El Granate,
serán nuestros compañeros de la noche. Afuera, la neblina
ha comenzado a despejar el frío aire, dejando el cielo totalmente
cubierto por millones de estrellas. Esa noche la Vía Láctea
será el refugio de esta antigua casa en el medio de la nada.
Al siguiente día en la mañana, el granjero estará
reuniendo sus vacas en el patio para el ordeño y los becerros estarán
esperando sus respectivos turnos para el banquete. El sol ya ha comenzado
a brillar pero todavía no ha comenzado a iluminar el valle y el
cielo azul sin la presencia de nubes hacen prometedoras las condiciones
del clima. El desayuno es servido con leche fresca, recién
ordeñada y queso fresco elaborado allí mismo. La mesa rústica
adornada con flores de frailejones y el olor a humo ( ahora con menos intensidad
) serán la decoración de este momento. Es otro instante agradable
para compartir con esta gente especial y una botella de miche para mantenernos
a una temperatura agradable.
Los caballos esperan impacientes para comenzar la jornada del día,
y el camino hacia el valle nos llevará mas cerca de las cascadas,
a través de un extenso campo cubierto de coloridas flores y verde
pasto. Pescar una trucha en las mágicas lagunas del lugar será
una experiencia inolvidable, además que podrá comer su exquisita
carne durante la cena. El silbido del águila rompe el
silencio... de regreso a la casa antigua, el olor del proceso de la elaboración
del queso ahumado ya nos será familiar. Rojas mejillas y caras coloreadas
será el decorado de nuestros rostros al momento de sentarnos para
la cena. Luego de algunas partidas de dominó y con nuestras mentes
limpias por el aire fresco iremos a dormir.
El adiós a El Granate nunca ha sido fácil y muchos
han querido regresar para respirar de nuevo el aire puro de este jardín
del Edén. Algunos recuerdan su denso humo, el calor del fuego, el
cielo lleno de estrellas, el queso ahumado y la fresca leche recién
ordeñada, la fría y mística neblina, la belleza de
las plantas, el absoluto silencio en los lagos de montaña, las deliciosas
truchas, y algunos han recorrido de nuevo en caballos las 17.000 hectáreas
de la
"Hacienda El Baho".
Si Usted desea conocer este lugar... es real y todavía
es poco frecuentado.
Muy pocas personas privilegiadas han efectuado este recorrido por "
El Valle Perdido " ... y nunca nadie ha regresado inconforme.
Si desea haber nacido unos 200 años atrás y compartir
el mágico estilo de vida de esa época, nosotros podremos
hacer realidad su sueño.
Envíenos sus preguntas, comentarios o dudas a arassari@telcel.net.ve
o a info@arassari.com
, los lugares adecuados para garantizarles una excelente aventura en caballos.
Nota:
- Hace 200 años atrás no habían baños...
de manera que allí ahora es la misma situación. Ni tampoco
duchas, ni comfort al dormir... así será todo en la actualidad.
- También es posible cruzar la ruta de El Granate hacia el valle
de El Potrero de Juan Felix Sánchez, conocido como el arquitecto
de los Páramos. Este lugar es famoso gracias a la construcción
de una capilla en honor a Juan Gregorio Sánchez y representa la
obra de unos de los hombres de los andes venezolanos mas extraordinarios
de este siglo. Este lugar está también a 6 o 7 horas de recorrido
de la carretera mas cercana y es con las mismas rústicas condiciones
de El Granate.
Es posible extender la duración de este incomparable tour de
cabalgatas a 5 o 6 días.
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